lunes, 12 de marzo de 2007

¿Vale la pena reciclar?

El reciclaje genera una serie de beneficios desde el punto de vista económico, ambiental y social.

Que el reciclaje es bueno para el medio ambiente, eso es evidente; se ahorra energía, se evita una mayor contaminación, se conservan recursos naturales como la madera (los bosques), el agua y materia prima, etc. Un ejemplo de ello lo tenemos en la producción de latas de aluminio a apartir de aluminio reciclado; este proceso requiere mucha menos energía y es menos costoso que la producción de nuevas latas utilizando nueva materia prima. Si los beneficios de reciclar son tan evidentes, ¿por qué no se nos obliga a reciclar?

El coste del reciclaje depende de los recursos existentes, económicos y naturales, y de la demenda por los materiales reciclados. Un ejemplo lo tenemos en el uso de papel, y más en concreto en los estudiantes; la gran mayoría, compramos papel normal porque nos resulta más barato que el papel reciclado; si la demanda de papel reciclado fuese mayor, su coste sería más bajo.

Si algo está claro es que nos "cuesta" reciclar.

¿Qué es ser ecologista?

El ecologismo es un movimiento social que defiende de forma activa y reivindicativa la conservación del medio ambiente.

Pero...¿quién se considera ecologista? ¿tú te consideras ecologista? Muchos nos consideramos ecologistas y ni siquiera lo sabemos argumentar, no sabemos el por qué lo hacemos, el cómo lo hacemos o incluso el qué hacemos. Este es el "ecologista" actual, el que defiende el conservar el medio ambiente "por encima de todo", muchas veces sin pensar en las consecuencias, de porqué es correcto o incorrecto, de porqué es bueno o es malo, simplemente que hay que defenderlo y punto.

Ser ecologista implica el respetar el medio ambiente, cierto, pero también implica el tenerlo en cuenta en todas las decisiones que se adopten, individual y colectivamente, y eso no se hace. Todos, incluidos aquellos los que se consideran ecologistas, vivimos en una sociedad en la que la economía influye en nuestras decisiones (Marcelino Fuentes), en muchas de ellas, pero no sólo lo económico, también la religión, la política, etc, hasta el tiempo o la superstición influye en nuestras decisiones, pero...¿el medio ambiente influye en nuestras decisiones? Pensémoslo un poco.

Progreso o medio ambiente, ¿qué camino debemos seguir?

El mejor camino es el equilibrio entre progreso y medio ambiente.

La cuestión no está en saber qué camino debemos tomar, si tenemos que escoger el seguir progresando y olvidarnos del medio ambiente o viceversa, sino que debemos concienciarnos, a nivel individual (uno mismo) y a nivel colectivo (la sociedad en conjunto), aunque muchas veces la decisión no está en nuestras manos, de que progreso y medio ambiente sí pueden "caminar" juntos.

El equilibrio se consigue utilizando los recursos naturales con una mayor eficiencia y un mejor manejo de la producción y de los servicios actuales que disponemos sin renunciar al progreso pues renunciaríamos a todo aquello que hemos conseguido hasta ahora en todos los ámbitos, en lo político, en la educación, en la economía, etc., y sin dañar el medio ambiente pues el medio ambiente es la base de muchos ecosistemas, y entre ellos, el nuestro, y su deterioro es visible.