La cuestión no está en saber qué camino debemos tomar, si tenemos que escoger el seguir progresando y olvidarnos del medio ambiente o viceversa, sino que debemos concienciarnos, a nivel individual (uno mismo) y a nivel colectivo (la sociedad en conjunto), aunque muchas veces la decisión no está en nuestras manos, de que progreso y medio ambiente sí pueden "caminar" juntos.
El equilibrio se consigue utilizando los recursos naturales con una mayor eficiencia y un mejor manejo de la producción y de los servicios actuales que disponemos sin renunciar al progreso pues renunciaríamos a todo aquello que hemos conseguido hasta ahora en todos los ámbitos, en lo político, en la educación, en la economía, etc., y sin dañar el medio ambiente pues el medio ambiente es la base de muchos ecosistemas, y entre ellos, el nuestro, y su deterioro es visible.
1 comentario:
Muy interesante
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